Mostrando entradas con la etiqueta Carbonero garrapinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carbonero garrapinos. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de noviembre de 2013

La ruta del Trencapinyes (Piquituerto)



La ruta del Trencapinyes (nombre que recibe el piquituerto, Loxia curvirostra, en catalán), es una pequeña ruta de poco más de 2 km que transcurre por un bosque de pino negro (Pinus uncinata) dentro del Parque Natural del Cadí-Moixero (carretera BV-4024 Km 15), la cual visitamos hace una semana.


Tal como indica el nombre, es una ruta en la que suelen verse piquituertos, pero también es fácil observar otros paseriformes, especialmente carbonero garrapinos (Parus ater) y  herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus).

Herrerillo capuchino a la izquierda, carbonero garrapinos a la derecha.

El piquituerto, es un fringílido que se caracteriza por su fuerte pico cruzado, adaptado a abrir piñas para poder extraer los piñones. A diferencia de la mayoría de paseriformes, éste puede criar en cualquier época del año, con lo que nos podríamos encontrar con crías en pleno invierno.

Piquituerto macho. Las hembras son verde amarillento, y los jóvenes, parduscos.

Aproximadamente, a media ruta, nos encontramos con el mirador dels Orris, a casi 2000 metros de altura, desde el cual pudimos observar dos águilas reales, buitres leonados y chovas piquirrojas.

Vistas desde el mirador dels Orris, con La Tosa como punto más alto (2536 metros)

Mantis religiosa que encontramos a media ruta.

sábado, 23 de marzo de 2013

Páridos


Ya hacía tiempo que quería dedicar una entrada a los páridos más comunes que se pueden encontrar en las zonas por las que nos movemos en busca de pájaros. Este grupo está formado por carboneros y herrerillos (en catalán, ambos llamados mallerengues).

Carbonero común (Parus major): En nuestras salidas siempre es uno de los paseriformes más abundantes. Su coloración inconfundible y su comportamiento atrevido hacen que sea el más conocido del grupo. Cuando coincide con otras especies, en ocasiones es muy agresivo e incluso se ha documentado algún caso de ataques a otras aves, llegando a producirse predaciones.




Carbonero garrapinos (Parus ater): Este minúsculo animal, en catalán mallerenga petita(pequeña), ha sido durante muchas salidas una de mis bestias negras o pájaro maldito. Pese a que también son bastante fáciles de ver, me ha costado horrores visualizarla (estoy seguro que Pancho estará sonriendo al leer esto) por causas totalmente incomprensibles para mí. De hecho he retrasado la publicación de esta entrada hasta que he conseguido verla y obtener alguna foto decente (creo que no lo hemos mencionado, pero procuramos que todas las fotos que aparecen en el blog sean nuestras).
A distancia es fácilmente confundible con un carbonero juvenil, pero lo delatan su tamaño menor, coloración más apagada y el parche blanco que abarca desde la parte dorsal del píleo hasta la nuca, entre otros caracteres.




Herrerillo común (Cyanistes caeruleus): Su coloración vistosa y pequeño tamaño, convierten a esta especie en una de las más bellas de las que podemos encontrar en un paseo por el campo. De hecho no conozco a nadie que no considere a esta especie ”mona” (si se me permite la expresión), hecho que contrasta con su afición a los fuertes picotazos, y que sin duda conocerán aquellos que hayan anillado a alguno de estos animales.



Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus): Esta especie es mi favorita del grupo. He de decir que aunque sea bastante común, yo no la vi en directo hasta hace relativamente poco tiempo. Su larga cresta característica (y que le da nombre) lo hace inconfundible incluso a distancia.